Seleccionar o Fidelizar

Muchas empresas tienden a buscar el talento fuera de su organización, recurriendo a costosos y complejos procesos de selección. Sin embargo, ¿no existe talento dentro de nuestras organizaciones?

En los últimos años, y ante el reto de encontrar puestos cada vez más técnicos en el mercado, o de cubrir posiciones con una enorme demanda laboral, se está desarrollando cada más una técnica al alcance de todas las empresas: la Fidelización del empleado.

Esto no significa otra cosa que la capacidad de mantener a aquellos trabajadores con talento, buen desempeño y gran valía dentro de nuestra organización.

Para ello es necesario implantar un sistema de gestión del talento que nos permita localizar que perfiles profesionales aportan valor a la empresa.

Primero, hemos de saber cómo es la situación interna de nuestra empresa, y, nada más útil para esto que realizar una encuesta de clima laboral. De este modo, podremos saber que es aquello que más motiva a nuestros trabajadores, aquellos aspectos que querrían mejorar, su estado de ánimo actual, las oportunidades de crecimiento profesional que perciben en nuestra organización, etc.

Una vez conozcamos la situación interna de nuestra empresa, habremos de prestar atención a la situación externa. Nos encontramos en un mercado competitivo, donde otras organizaciones pueden pujar por nuestros empleados, y donde nosotros hemos de ser capaces de retener dichos perfiles, y de atraer a nuevos trabajadores. Por ello, es indispensable realizar un estudio salarial que nos permita conocer la retribución adecuada a cada puesto de trabajo.

Igualmente, los empleados de hoy, y particularmente, las nuevas generaciones, valoran con especial intensidad las intangibles que les puede aportar una empresa. El llamado salario emocional. Acciones tales como ofrecer flexibilidad horaria, posibilidad de teletrabajo o ciertos beneficios sociales, repercuten de manera muy positiva en la impresión que nuestros empleados tienen de la organización, constituyendo un elemento de atracción y permanencia muy importante.

La posibilidad de desarrollo y crecimiento en la organización a través de formaciones de cantidad y calidad, planes de carrera y reconocimiento al empleado, también se postulan como elementos clave de fidelización.

Por último, una vez conocemos la situación interna y externa de la empresa, así como los mecanismos que nos pueden llevar a atraer y fidelizar al empleado, tan sólo nos quedaría saber cómo localizar el talento dentro de nuestra organización.

 Con este fin, debemos tener una visión global de nuestra empresa. Es decir, no hemos de buscar el talento tan sólo en los puestos de gestión, o en aquellos mejor situados jerárquicamente, sino que hemos de buscar el talento en TODA la organización. Del mismo modo, para saber que talento buscamos, hemos de saber que talento necesitamos. Por lo que será de vital importancia definir nuestras necesidades estratégicas, y permitir a los empleados conocer dichas necesidades, para que puedan aplicar personalmente al puesto, o recomendar a compañeros o amigos su postulación al mismo.

Finalmente, sólo nos quedará evaluar el talento con el que contamos en nuestra organización, ya sea a través de evaluaciones de desempeño o competencias, para detectar cuál es aquel que más se puede ajustar a nuestra necesidad y momento actual.

En conclusión, en un mundo donde los puestos de trabajo ya no son para siempre y donde el temor al cambio cada vez se encuentra menos arraigado en nuestra sociedad, la fidelización del trabajador se ha convertido en un reto indispensable para las organizaciones. Sabemos que contamos con talento, sólo nos falta localizarlo.

Carlos Loren – Consultor Thinking People

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