Metáfora: el mulo, el arado y la persona

arado-rrhhRecientemente estuve en mi pueblo, dando un paseo por el secarral típico del Bajo Aragón, y vi un arado tirado y olvidado en una era. Me llevó a años atrás, cuando era un crío y las caballerías y carros pasaban por las calles, cuando los agricultores iban o volvían al campo.

 

Los veía imponentes en su carro y dando las órdenes habituales a las caballerías (en Aragón, al menos eran estas…): soooo… (parar), pasallaaa… (derecha), guesqueee… (izquierda). Y los nobles animales obedecían, pero los críos estábamos bien apretados a la pared, por si acaso. Imponían. El control era de una persona normalmente de rostro ajado, curtido por el trabajo bajo el sol, el viento, y las inclemencias del entorno.

Esto me llevó a pensar en la metáfora: caballería (o como se decía allí, bayo), arado, persona, tierra:

  • Caballería: músculo financiero
  • Arado: tecnología
  • Agricultor/a: personas, talento, RRHH
  • Campo: mercado, clientes
factores

El orden empresarial parece que es ese: capital, tecnología y personas, para ganar y fidelizar clientes, y que las cosechas sean buenas y continuadas. Es la tríada, es el orden establecido. Y salvo en casos excepcionales (todos conocemos ejemplos disruptivos en el pasado o presente), que son un porcentaje ínfimo en comparación con los fracasos que lamentablemente sufren proyectos empresariales que no tienen esa tríada consolidada.

 

equilibrio empresarialEn cualquier caso, creo que son tres factores indispensables. Sólo si falta uno de ellos, el fracaso está cerca. Sólo la conjunción de los tres asegura el éxito y no al 100%. Puedes tener los medios, pero las condiciones climatológicas, dar al traste con tu cosecha.

 

Puedes tener un buen bayo, el último arado y bien afilado, pero si quien gestiona, conduce y/o planifica y/o ejecuta las labores, no está cualificado o motivado para conseguir el objetivo…mal resultado espera. Puedes tener capacidad financiera, pero si no gestionas las inversiones correctamente…ídem. Puedes tener un buen equipo, pero si no lo tienes bien recompensado y con los medios tecnológicos adecuados para su trabajo…ídem.

 

Hace falta un equilibrio entre los tres factores, y la línea entre el éxito y el fracaso es muy tenue. Y puede parecer que la causalidad es lineal, pero pienso que no es así.

 

En este equilibrio, desde mi punto de vista, están sobrevalorados los factores financiero y tecnológico, respecto al humano. Las personas son capaces de compensar los déficits, siempre que estén implicadas, recompensadas y motivadas con su función y empresa. Pero este es un debate arduo, y que por mucho que tratemos y hagamos visible los que trabajamos en RRHH, parece que no cala en muchas empresas.

 

Seguiremos trabajando para que las personas sean cada vez más capaces y motivadas para conducir el arado, y guiar al bayo para conseguir los objetivos generales de la casa y familia (Empresa).

 

Manuel Fandos

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